Al igual que los humanos, los perros y gatos pasan por cambios significativos a medida que envejecen. Los perros grandes se consideran ancianos a partir de los 6 años, mientras que los perros pequeños y los gatos entran en la vejez alrededor de los 10 años.
Signos de envejecimiento
La reducción de la actividad física, el encanecimiento del pelo, la pérdida de audición y visión y un mayor tiempo de sueño son signos naturales. Los cambios bruscos de comportamiento, sin embargo, pueden indicar dolor o enfermedad y merecen atención veterinaria.
Alimento adaptado
Las mascotas de edad avanzada necesitan alimentos con menor contenido calórico para evitar la obesidad, mayor cantidad de fibra para el tránsito intestinal y suplementación con glucosamina y condroitina para la protección de las articulaciones.
Ejercicio adecuado
Sustituir las carreras por caminatas cortas y frecuentes. La natación es una excelente opción ya que es de bajo impacto. Para gatos mantener los juguetes accesibles en alturas más bajas.
Revisiones semestrales
A partir de una edad avanzada las visitas al veterinario deben ser cada seis meses. Los análisis de sangre, orina y de imágenes ayudan a detectar enfermedades tempranas de los riñones, el hígado y el corazón, que son comunes en los animales de edad avanzada.